
Oil versus people, the agenda, as usual, human rights, morals don’t count, but business counts. The corporations mask themselves and are not only playing with democracy but with the lives of the political prisoners who continue in the caratumbes of Chavismo. Doing business with the chavista criminal organization, the corporations act like prostitutes in exchange for having cheap gasoline prices who cares about what is right or morality
Petróleo versus personas, la agenda, como de costumbre, los derechos humanos, morales no cuentan, pero los negocios cuentan. Las corporaciones se enmascaran y no solo están jugando con la democracia sino con la vida de los preos político que siguen en las caratumbes del chavismo. Hacer negocios con la organizacion criminal chavista, las corporaciones actuan como prostitutas a cambio de tener los precios baratos de la gasolina a quién le importa lo correcto o la moral








